Sólo 1 año de vida

Este año cumplo 37 años, y acabo de ver que la esperanza de vida en Angola es de 38 años. Si yo fuera angoleña me quedaría un año de vida. ¿Un año de vida? Siquiera puedo imaginarlo. Si me siento como si tuviera toda una vida por delante… Pero intento imaginarlo: si fumara, bebiera, comiera mal, condujera como una loca, hiciera sexo inseguro… aun así, me puedo imaginar “cascada”, pero no muerta en un año.

Claro que 38 es un promedio, hay angoleño que vive más, hay angoleño que vive menos. Aun así hay que tener mucho angoleño viviendo muy poco para llegar a esta cifra. ¿Y de qué se mueren? ¿De guerra? ¿De Sida? ¿De parto? ¿De hambre? ¿De tristeza? ¿De indiferencia? Qué poco sé de Angola.

¿Es que no hay nada de valor allí? Pues investigo y descubro que Angola es el segundo productor de petróleo de África y el tercer productor mundial de diamantes. Pues seguro que los venden a Europa y a Estados Unidos, porque no creo que tengan mucho coche y mucha industria en Angola y tampoco me cuadra una angoleña con un “peazo” diamante como pendiente.

Pero si empresas como Repsol y Campsa (pese a la crisis) son “ricas” y bueno, los diamantes se venden en tiendas que siquiera llego a entrar. ¿Con quien se queda el lucro de los diamantes y el petróleo de Angola? Me pongo ingenua y pienso: “venga ya, no serían tan cabrones de hacerse con sus riquezas naturales” y pienso en mi trabajo, que cada día externaliza más para reducir costes, o en las montadoras que siempre se automatizan más para necesitar menos trabajadores, y en las hipotecas podridas. Sí, el lucro lo justifica todo.

Ahora me pongo derrotista: ¿y quién soy yo para poder hacer nada? Sigo leyendo sobre Angola y veo que hay un proyecto de comercio justo y medios de vida sostenibles que están dando formación a los campesinos y ayudándoles a legalizar sus tierras. Y también tienen un programa de educación que ha llegado a 5.534 angolanos. Entonces me centro otra vez: yo compro productos de comercio justo, soy socia de Intermón Oxfam, de Amnistía Internacional, de Médicos Sin Fronteras, intento estar informada sobre Angola, Darfur, Burkina Faso (que quiere decir Tierra de Hombres Justos) es cierto que mi contribución es muy pequeña, pero si los 40 millones de Españoles hiciesen una pequeña contribución…

Me siento optimista otra vez: tengo muchos años por delante para ayudar a aumentar la esperanza de vida en Angola.