¿Ser un profesional o ser una persona? ¿Vivir integralmente o solo a medias?

La contra de La Vanguardia, hoy 31 de marzo, entrevista a Abraham Verghese, médico y escritor que tiene la interacción humana, y no la tecnología, como principal elemento de su diagnóstico. En la entrevista comenta que no trata hígados enfermos, trata personas.

Su entrevistadora Ima Sanchís dice que “Verghese despide una humanidad y un respeto poco comunes”. Yo me pregunto, ¿Qué nos hemos hecho para que ser una persona íntegra, con valores y capaz de expresar su amor sea algo fuera de lo común?

Día a día veo gente rota. Gente que tiene un sueño pero no lo persigue porque ya tiene un trabajo estable. Gente que tiene ideas brillantes pero no se arriesga a pelear con su jefe. Gente que tiene ideas sencillas pero no las expone por miedo al ridículo. Gente que tiene una pasión pero no la cultiva porque es una pérdida de tiempo.  Gente que echa de menos a sus amigos pero siempre les llamará otro día. Es gente rota, es gente a medias. Gente que se fue adaptando a un sistema que produce trabajadores y consumidores y no tiene sitio para las personas. De repente uno se da cuenta de que es solo su propia sombra.

Un día nos despertamos creyendo en lo que nos dice la televisión, la empresa, el hábito de la mayoría. Pasamos a tener y a defender los sueños de otros, y aunque compremos y ganemos dinero y nos vistamos como la flacucha de moda, seguimos incompletos, seguimos vacios de nosotros mismos.

Sal del padrón, sigue tus instintos, contacta con el mundo. Verás que gusto da sentirse en su propia piel y con sus propias ideas.