Pon una fruta en tu día a día

La importancia de comer frutas en el día a día no es ninguna novedad, tampoco es novedad que a menudo no las comemos porque nos falta tiempo o porque nos olvidamos. La solución: planificarse y organizarse.

En los fines de semana aprovecho para comprar la fruta y organizarla para toda la semana.

Voy a una frutería del pueblo, prefiero esto a las grandes superficies, primero porque puedo dialogar con los propietarios, hacerles saber mi opinión y mis necesidades y ellos también pueden explicarme cosas. Otra razón es que así mantengo activa la economía de esta zona.

Las frutas son de temporada, preferentemente de la zona o de dentro de Españay solo excepcionalmente compro fruta que venga del exterior. Al comprar fruta de temporada garantizamos que la fruta esté el su momento optimo, también se evita mal gastar la energía con cámaras frigoríficas que son usadas para conservar la fruta comercializada fuera de temporada.

Comprar la producción local o nacional tiene presenta dos beneficios: el primer es reducir las emisiones de CO2 del transporte y conservación de estas frutas, no es lo mismo consumir naranjas de Prades que son cosechadas a menos de 100km de la frutería que comprar naranjas chilenas son transportadas del campo al puerto en chile, cruzan el Atlántico, llegan al puerto de Barcelona y otra vez se suben al camión para llegar a la frutería.  El segundo beneficio vuelve a ser el de mantener activa la economía de la zona.

Una vez comprada la fruta, separo las que quiero para hacer zumo por la mañana, la pelo y la guardo dentro de un envase para que no pierda humedad. También dejo seleccionada y lavada la fruta que comeré en el trabajo. Es una medida sencilla pero bastante eficaz.

Hago el zumo en una licuadora, corto la naranja en cuartos que paso por la licuadora. Guardo la piel y los restos de la fruta que se quedan en la licuadora en un envase dentro de la nevera y al final de la semana los llevo al vermi-compostador.

¡Ala! Todo muy sano y ecológico :o)