Piedra bruta

VIVENCIAS Y CONCLUSIONES

Esto de volver al cole es una experiencia muy bonita que me gustaría compartir aquí en el blog. A principio pensaba en ir escribiendo sobre lo que los profesores nos van enseñando, pero sería demasiado técnico y aprendemos tantas cosas que yo no daría abasto. Por otro lado, estar mezclada en un grupo de jóvenes es un privilegio y una oportunidad de ver las cosas desde un punto de vista distinto y sobre esto escribiré. Espero que tanto los adolescentes como los adultos encuentren interesantes estos modestos apuntes. (continúa ↓)

LLA ADOLESCENCIA ES ASÍ

Sobre la adolescencia ya está todo escrito, pero hagamos un recordatorio: hormonas a tope, dramáticos amores platónicos, el deseo de tomar decisiones como un adulto y las ganas de ser libre de obligaciones como un niño. Menudo lío. El resultado es que cuando deberían escuchar, a menudo están hablando; cuando deberían decir “lo siento”, a menudo se justifican y; cuando les das la razón, a menudo siguen argumentando.

MIS BOTAS NO SON LAS SUYAS

A mediados de los 80, cuando yo era adolescente, los padres estaban más tiempo con sus hijos (que lo diga mi oreja), los profesores tenían más autoridad, la gente que trabajaba duro y honestamente tenía perspectivas de éxito, existían dictadores y políticos malos pero también buenos políticos y líderes revolucionarios. En cierta medida, teníamos un blanco al que atacar y un estandarte de esperanza por el que luchar. Era fácil canalizar nuestra rebeldía. Hoy día todo es más confuso… el éxito, y principalmente el poder, está en manos de embaucadores, canallas, mezquinos y mediocres.

SOLOS EN EL VIAJE

Sin modelos en los que fijarse, rodeados de adultos que son negligentes con su propia salud y sueños, en un sistema escolar que les trata como una masa uniforme y sin esperanzas en el futuro, muchos de estos adolescentes terminan por confundir el inconformismo y la rebeldía con la displicencia, la indiferencia y la apatía.

SERÁN, PERO NO LO SON

Cada persona tiene un valor inestimable, y cuando hablamos de adolescentes esto es todavía más verdadero, pues guardan en sí la riqueza y el potencial de lo que pueden llegar a ser. Pero todavía no lo son. Y cuando les tratamos y les juzgamos por cómo se encuentran ahora mismo – es decir: confusos y displicentes – solo conseguimos alejarlos, herirlos y hacer que se sientan mal. Deberíamos hacer todo lo contrario y hablarles desde la perspectiva de que realizarán todo su potencial. Y no se trata de mentir o consentir, simplemente de explicar que comportamiento se espera de ellos y porqué, darles tiempo para que lo procesen y celebrar sus logros. No reaccionar – con ira, frustración y desprecio – a sus tonterías, pero instruir y guiar – con honestidad y afeto.

ERES EL PADRE DEL HOMBRE

Y si acaso algún adolescente ha llegado hasta esta línea, tengo que decirte que eres el padre del hombre, como decía el escritor brasileño Machado de Assis. Y esto significa que ahora mismo estás cuidando y criando la persona que serás en el futuro. Todo lo bueno y todo lo malo que te pase en el futuro es fruto, en gran medida, de lo que te estás haciendo ahora física y mentalmente. No se trata de llevar una vida seria y aburrida, pero de encontrar el tiempo para divertirse y también el tiempo para aprender, madurar y cuidarse.  Y principalmente no actuar como se tu propia vida no te importase, no puedes cambiar la realidad pero puedes elegir ser una víctima o un luchador. Puedes elegir ser indiferente o alimentar tus sueños, ideologías y curiosidad. Puedes elegir dejar que te guíen y ver tu propia vida como la película de otro o tomar las riendas y decidir lo que es mejor para ti.