Nosotros y la Biodiversidad

EL RATÓN QUE CULTIVABA ENCINAS
Hay un tipo de ratón que vive en los encinares. Cada año cuándo las bellotas empiezan a caer de los árboles este diminuto ser empieza a prepararse para el invierno: come las bellotas más pequeñas para almacenar energía en forma de gordura y entierra los ejemplares más grandes y sanos que serán su dispensa en invierno. Además nuestro cauto ratoncito distribuye las bellotas por todo su territorio y así garantiza que si pasa algún incidente en un rincón, él puede tranquilamente irse a otra área, pues tendrá reservas de comida allí. De esta manera las bellotas de mala calidad se quedan abandonadas y se descomponen y las mejores semillas se distribuyen por todo el terreno y son plantadas en un sitio dónde podrán crecer sin competir por los nutrientes de la tierra con el árbol de dónde cayeron.

ROMPIENDO EL EQUILIBRIO
Este tipo de relación, y otras mucho más complejas, ocurren a diario en la naturaleza con millones de especies de bacterias, hongos, plantas, insectos y animales. Cuándo destruimos especies, no solo nos privamos de la riqueza genética de la especie destruida, pero también nos arriesgamos a desequilibrar la naturaleza y en consecuencia nuestros medios de vida. Nuestro modo de vida está provocando el descenso de la población de vertebrados silvestres, anfibios y aves. Ya hemos destruido el 20% de los corales del mundo y el 20% de la plantas está amenazado de extinción.

CUMBRE DE LA BIODIVERSIDAD
Esta semana (octubre 2010) se celebra en Nagoya, Japón, la Cumbre de la Biodiversidad, 190 países debatirán las metas para proteger especies para el año 2020, protocolo sobre el acceso a plantas y reparto de beneficios y cómo financiar la conservación.

UN CRECIMIENTO IMPOSIBLE
Desforestar para plantar granos para alimentar el ganado,  echar pesticidas y fertilizantes artificiales que contaminan la tierra y los ríos, explotar manantiales hasta el punto de secarlos, verter basura en la naturaleza, etc. La actividad de 6 mil millones de humanos agrede la naturaleza, por esto es fundamental que separemos nuestras necesidades primordiales de las superfluas y que revisemos nuestro modelo de producción para que sea menos agresivo con el medio ambiente.
Un sistema económico basado en el crecimiento, en la especulación, en la obsolescencia programada y en altos beneficios es exactamente lo contrario de lo que se necesita y hay que buscar una nueva alternativa.

¿QUÉ HACEMOS?
En el plan inmediato podemos consumir de manera consciente: es decir reducir nuestro consumo al primordial, consumir productos ecológicos, éticos o de comercio justo. En el medio y largo plazo podemos organizarnos para defender otros modelos económicos o ayudar financieramente a los grupos y organizaciones que investigan y promocionan nuevos modelos.

ENLACES DE INTERÉS
La Biodiversidad Divide el Mundo (BBC en español)
Blog sobre Decrecimiento