Tiendas de segunda mano

¿Cuál es la gracia de una tienda de segunda mano?
A mí me encanta todo lo relacionado a cuidar mejor nuestro planeta y aprovechar mejor sus recursos. Reutilizar los objetos y reducir la fabricación de nuevos productos son dos conceptos clave para una vida en armonía con el entorno. Una tienda de segunda mano nos da la oportunidad para reutilizar un objeto y evitar la fabricación de uno nuevo. Por esto me encantan las tiendas de segunda mano.

Fuera con los perjuicios
La intuición me dice que todavía hay mucho perjuicio sobre este tema. Siendo muy directa y políticamente incorrecta es como si fuera “cosa de pobre”, tanto para el que vende (porque necesita el dinero, sino directamente lo tiraría a la basura) como para el que compra (que si tuviese más pasta se compraría un producto nuevo).
La primera vez que recurrí a una tienda de segunda mano fue “molesto”, notaba como la gente me miraba por la calle: yo con la bolsa de rafia de Ikea llena de ollas y sartenes, encima las ollas se golpeaban unas con las otras haciendo sonidos de tamborileo. A lo mejor era mi imaginación, pero creo que pensaban “Anda, que ahora los chinos hacen top manta con sartenes”.
Este fin de semana he vuelto a llevar más cosas, de esta vez unas lámparas aparatosas. No sé si la gente me ha mirado o no y tampoco me importa. Es lo bueno de enfrentarse a nuestros pequeños miedos infundados, una vez los enfrentas se desvanecen en el aire.

Ni un bosque tallado en mi nombre
En enero hice vacaciones en Nova Zelanda y ahí hay montones de tiendas de segunda mano, es lo más normal del mundo, algunas son verdaderas boutiques. Me he comprado 2 camisas, 1 pantalón vaquero y un cinturón marrón, había más cosas guapísimas pero esto era lo que me hacía falta. Para mí esto es tan importante porque cada vez que consumimos un producto nuevo alimentamos la demanda por nuevas materias primas, lo que significa tallar más bosques para que se pueda plantar más algodón y matar más animales para conseguir más cuero.

Segunda mano no es basura
Todos los productos que he llevado a la tienda tenían dos características en común: primero que yo no los utilizaba nunca y segundo que estaban en perfecto estado de conservación. A veces es difícil desprenderse de aquella colcha que trajiste de Turquía y que es monísima, pero no pega para nada con la decoración de tu casa; uno se siente tentado a guardarla en el armario por si las moscas. Pero en 90% de las veces estas “reliquias” terminan olvidadas: juntando moho, estropeándose por el pasar del tiempo o quedándose totalmente obsoletas. Y me pregunto, ¿no sería más inteligente, sensato y generoso darles una segunda vida mientras son útiles? Venga, pues os animo a hacer una limpieza de armarios y a poner en venta todo lo que es bueno, tiene valor, pero ya no os hace falta.

“No Ho Llencis” -> Esta tienda ha cerrado <-
Hace dos meses, estaba por el mercado de Valls, cuando de repente, me fijé en la tienda No Ho Llencis. En seguida entré para enterarme de qué productos tenían y cuál era su operativa. La tienda es graciosa, tiene desde ropa a libros, pasando por neveras, material deportivo y artículos de cocina.
La operativa es muy sencilla y justa: el interesado en vender fija el precio del producto en consenso con el encargado de la tienda. Cuando se realiza la venda, 50% del dinero se queda con la tienda y 50% con el vendedor. De esta manera, a ambos interesa fijar un precio justo, bajo lo suficiente para que el producto se venda con facilidad y alto lo suficiente para que ambos obtengan el máximo beneficio.

¡Anímate!

  • También puedes vender/comprar en Cash Converters (aunque pagan muy poco por lo que vendes y tienen precios “altos” para lo que compras).
  • Ebay u otras plataformas online.