Mi destiladora de agua a vapor

En mayo de 2010 escribí un post sobre los diferentes sistemas para tratar el agua de grifo para poder usarla para consumo sin necesidad de recurrir al agua embotellada. Entre las posibilidades estaba la destiladora a vapor y finalmente fue mi opción.

La destiladora hace un agua de excelente calidad: totalmente sin sabor y cuándo la hierves en una olla o en un kettle no deja marca de cal u otro residuo en el fondo del recipiente.

El agua sale a un precio muy económico, aproximadamente 0,10€, si consideramos que el litro del agua de grifo cuesta 0,002€ y que el coste de la energía eléctrica que usa la destiladora es de 0,10€.

También es una opción ecológica pues elimina la fabricación de las botellas de plástico del agua mineral, su transporte y su extracción de manantiales.

En relación a la salud, pese a que todos han oído que el agua destilado provoca diarreas por su ausencia de sales minerales, tenemos una alimentación suficientemente rica y variada que nos aportan estas sales, además su presencia en el agua es muy reducida.

El único pero es que las sales normalmente son lo que nos quitan la sensación de sed, de modo que esta agua no “mata” la sed. Los primeros días he notado esta sensación constante de sed, pero luego el cuerpo se acostumbra y solo en algún día u otro tengo esta sensación, en este caso tomo un té o una limonada para matar la sensación de sed.

Abajo el paso a paso del funcionamiento de la destiladora a vapor.

Primero se debe rellenar la cuba con 3,8 litros de agua.

Luego se debe colocar la parte de arriba, en la que se encuentra el serpentín por dónde pasa el vapor de agua y el ventilador que el aire pase alrededor del serpentín, lo que causa la bajada de temperatura y permite que el agua vuelva a su estado líquido.

Al encenderlo la resistencia que hay en la cuba empieza a calentar el agua.

Después de una hora el agua empieza a gotear en el reservatorio de agua y después de 4 horas el proceso está completado.

Todas las impurezas del agua se quedan en el interior de la cuba.

Para limpiarla coloco un chorro de vinagre, muevo la cuba con movimientos circulares y tiro el vinagre. Este primer movimiento sirve para eliminar el exceso de impurezas. Luego vuelvo a colocar otro chorro de vinagre y dejo reposar por unos 10 minutos. Después froto con una esponja suave o un trapo, aclaro con agua y la destiladora ya está lista para un nuevo uso.

Dónde comprarla
Yo compré la mía en Barcelona en la tienda Aguapur, el precio es más alto que otras opciones en internet, en parte por los impuestos de importación y por otra parte por los estándares de calidad, bastante superiores a su rival de “marca desconocida”.