Meat the Truth – Reducir el consumo de carne o tornarse vegetariano frenaría el calentamiento global y el maltrato animal

meat the truth OPTMeat (carne) y meet (conocer) suenan igual en inglés, de manera que el título de este documental significa “Carne, la verdad”, pero suena idéntico a “Conoce la verdad”.

¿Y de qué verdad se trata? La primera, y la más insospechada, es que el negocio de la carne genera el 18% de las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global.  Y la segunda, es que la  idílica granja dónde los animales eran criados felices y sanos ha dejado paso a un proceso industrializado cruel y contaminante.

Es verdad que a mí me gustaría que el mundo masivamente se tornara vegetariano o “semi-vegetariano”, pero lo que realmente es importante es que comer o no carne debe ser una decisión individual, y no una inercia cultural, y esta decisión debe ser bien informada, tienes que saber como la carne ha llegado a tu plato.

A simple vista parece increíble que la creación de animales para el consumo humano pueda generar 18% de las emisiones de gases de efecto invernadero.  Pero cuándo entendemos todo el negocio la cuenta queda clara:

  • Gran parte de la deforestación se realiza para aumentar los campos de cultivo de cereales y soja para la alimentación de animales.
  • 50% de todo el cereal cultivado en el mundo y 75% de la soja se destinan al consumo animal.
  • Los gastos de transporte y conservación son altísimos, hay que transportar los granos y el pienso a la “granja”, y muchas veces los granos están en otro país o en otro continente, después hay que transportar el ganado al matadero, y después del matadero hay que refrigerarlo durante el transporte al supermercado y una vez ahí mantenerlo refrigerado.
  • Las vacas en su proceso de digestión generan enormes cantidades de gas metano y oxido nitroso, ambos gases más fuertes que el CO2, en lo que se refiere al calentamiento global, en un día una vaca produce 700 litros de gas metano, lo equivalente a las emisiones de un 4×4 en un recorrido de 55 kilómetros.

Por otro lado, desde que la industrialización llegó a la granja, el bien estar de los animales, la salud y el medio ambiente han perdido mucho.  No nos engañemos, una explotación capitalista e industrializada tiene el objetivo único de sacar la máxima productividad con la menor inversión posible en espacio y tiempo. Es decir:

  • Los espacios son reducidos, vacas que antes pastaban en el campo, ahora están acorraladas en una nave, sin espacio siquiera para girarse, están así todos los días de su vida. Esto es eficaz de dos maneras, primero porque con menos espacio puedes criar más animales y segundo porque si no se mueve no gastará energía en cosas inútiles y engordará más rápidamente.
  • Para que los animales no se hagan daño (lo que podría resultar en infecciones – más gastos – e incluso muertes – menor producción), para controlarlos y para estimular el engorde, los animales son mutilados sin anestesia (el dolor del animal no afecta la rentabilidad): a las aves se les corta el pico, a las vacas se marcan con hierro caliente y les cortan los cuernos, a los cerdos son capados, y a veces se les cortan los dientes, la cola y las orejas (para evitar que se muerdan o sean mordidos).
  • Debido a la superpoblación y las pésimas condiciones de vida, se usan muchos medicamentos y antibióticos para controlar enfermedades. Para que crezcan más rápido se usan controladores del apetito.
  • La contaminación de los acuíferos y ríos es otro aspecto importante. La tierra no está diseñada para absorber tanto excremento concentrado. Los acuíferos se contaminan, de manera que el agua ya no es buena para el uso humano, tampoco para la agricultura o para los peces.

Este documental  es presentado por Marianne Thieme, líder del Partido de los Animales de Holanda. Está basado en fuentes de información oficiales, entre ellos la FAO ( La organización para la alimentación y agricultura de las Naciones Unidas), fue lanzado en Diciembre de 2007, apoyado por Nicolaas G. Pierson Foundation. Puedes verlo en versión original subtitulado en español aquí o en capítulos más abajo.

Tornarse vegetariano es un cambio muy grande (incluso para mí), pero debemos considerar seriamente restringir nuestro consumo de carne a 2 o 3 días a la semana como máximo y además consumir solo carne ecológica.

Como dijo un dirigente de Peta en una entrevista de este documental “El tenedor es una arma poderosa”.

meat the truth youtube OPT