Leishmaniosis canina – la vacuna preventiva

canileish-virbac-optEn septiembre vacunaré a Buko y a Samba con CaniLeish, la vacuna preventiva contra la leishmania canina. En este artículo explico porque les vacunaré, cuánto cuesta el tratamiento y cómo funciona la vacuna.

Buko y Samba son dos perros adoptados en la Protectora de Animales de Tarragona, tienen 4 años y pesan aproximadamente 25 kgs cada uno. El año pasado Buko tuvo leishmania y en principios de la primavera de este año fue la vez de Samba. Ambos fueron tratados con glucantime y alopurinol y ahora se encuentran estupendos.

La semana pasada, cuando finalizó el tratamiento de Samba, volví a hacerles la prueba de la leishamania y ambos han dado negativo, es decir, están libres de la enfermedad. Y ahora voy a vacunarles con Canileish, la vacuna preventiva contra la leishmaniosis.

¿QUÉ ES CANILEISH Y CÓMO ACTÚA?
Canileish es una vacuna del laboratorio Virbac que previene la leishmaniosis en perros. Fue lanzada en febrero de 2012.

La vacuna contiene proteínas obtenidas a partir del parásito Leishmania Infantum (que es el que provoca la enfermedad) en su fase inicial de crecimiento. El sistema inmunitario del perro reconoce estas proteínas como un cuerpo extraño y activa sus defensas. Así, en el momento en que el perro recibe la picadura de un mosquito portador de la leishmaniosis, su sistema inmune ya está en guardia, listo para la batalla y responde mucho más rápido, lo que da al perro más posibilidades de matar al parásito al principio de la infección cuando esta no se ha desarrollado mucho.

Como la vacuna tan solo contiene proteínas del parásito es imposible que un perro contraiga leishmania al vacunarse.

¿SE PUEDE VACUNAR UN PERRO QUE HA TENIDO LEISHMANIA?

Se puede vacunar siempre que el perro sea seronegativo.  Si tu mascota ha tenido leishmania en el pasado pero en este momento se encuentra sano, es decir, es seronegativo entonces sí que se puede vacunarlo. No se puede vacunar un perro que tiene una infección activa o que esté enfermo.

En el sentido estricto un perro nunca se cura de la leishmania, una vez que haya sido infectado siempre tendrá el parásito en su cuerpo. Si se trata la enfermedad y el sistema inmunológico del perro está sano el parásito se queda inactivo, como si estuviese “dormido”. En esta situación el perro no produce anticuerpos contra la leishmania y el resultado de la analítica de sangre es seronegativo.

Una infección activa significa que el parásito se ha despertado y ha empezado a multiplicarse, lo que provoca la aparición de anticuerpos contra la leishmania en la sangre y el resultado de la analítica es seropositvo.

Hay dos tipos de larvas de la leishmania: los amastigotes que son las larvas que inyecta el mosquito y los promastigotes que son larvas reproducidas por un parásito adulto dentro del perro. La vacuna es efectiva contra ambas.

¿REALMENTE FUNCIONA?

Según la Agencia Europea de Medicamentos, con base a los informes del laboratorio Virbac, un perro vacunado tiene 4 veces menos riesgo de desarrollar la leishmaniosis que un perro que no haya sido vacunado.

Los laboratorios Virbac han hecho un estudio durante 2 años en España e Italia con un grupo de 80 perros. En este estudio mitad de los perros fueron vacunados y la otra mitad no, luego todos fueron trasladados a zonas de alta incidencia de leishmaniosis dónde no recibieron ninguna protección contra la picadura del mosquito transmisor (pipetas repelentes contra insectos). Durante estos dos años se hicieron análisis en los dos grupos de perros, en los perros vacunados hubo menos casos de infección activa y enfermedad que en el grupo que no había sido vacunado.

En resumen: la vacunación no es una garantía total pero reduce el riesgo de que el perro enferme.

¿CÓMO ES LA VACUNACIÓN Y CUÁNTO CUESTA?
La vacuna puede ser aplicada a partir de los 6 meses en perros sanos y que den negativo en leishmaniosis. En el primer año se aplican 3 dosis, con un intervalo de 3 semanas entre cada dosis. Y en los años siguientes se recomienda aplicar una dosis de refuerzo anual.

El tratamiento inicial con las 3 dosis cuesta alrededor de 150€. A este precio hay que añadirle el coste del test para ver si el perro está infectado o no. Luego a cada año, habrá que volver a repetir el test y si el perro está sano volver a aplicarle una dosis que son 50€.

¿VALE LA PENA VACUNAR?
Si vives en una zona con alta incidencia de leishmaniosis, hoy por hoy, yo digo que sí. Con el pasar del tiempo veremos si la vacuna mantiene su eficacia o la pierde, ojala la mantenga.

El coste de la vacuna preventiva el primer año es ligeramente más barato que el tratamiento de la enfermedad. En mi caso, tratar la enfermedad me costó 200€, mientras que la vacunación preventiva (las 3 dosis) me costará 150€. Y en los años siguientes el ahorro sería todavía mayor, considerando que sin la vacuna el perro contraería la enfermedad.

Pero el tema económico, al menos para mí, no es el más importante. Para mí lo más importante es evitar el tratamiento de la enfermedad y los riesgos de complicaciones – que pueden ocurrir si la infección alcanza niveles muy altos.

El tratamiento de un perro que tiene la leishmaniosis es largo y molesto. En el caso de mis perros tuvimos que aplicarles 40 inyecciones a cada uno, una inyección a cada dos días, además de darles 2 pastillas de alopurinol cada día, durante 4 meses. Buko es un todo terreno hiper activo, de manera que yo le administraba el alopurinol “garganta abajo” sin dificultad y sin traumas, aplicarle la inyección era más complicado, ya que es incapaz de pararse quieto. A su vez Samba es muy buena chica aunque un pelín “tics mics”, de manera que teníamos para darle el alopurinol teníamos que  esconderlo en una bolita de queso o en una “bolsita” de mortadela, en cambio vacunarla era facilísimo: se quedaba totalmente quieta. Tratar la leishmania me costó unos 200€ cada perro.

¿QUÉ OTRAS MEDIDAS SE PUEDEN TOMAR?
Teniendo en cuenta que la eficacia de la vacuna no es del 100%, creo importante mantener el resto de cuidados: usar un repelente anti-mosquitos para evitar las picaduras del flebotomo (el mosquito transmisor), alimentar bien al perro y pasearle a menudo para que esté sano y feliz, lo que seguramente le ayudará a mantener su sistema inmunitario a punto.

Como he comentado al inicio, Buko fue diagnosticado de leishmania en septiembre de 2011. Después del diagnóstico además de tratarle, le cambié la alimentación y mantuve su rutina que incluye al menos 3 largos paseos durante la semana. Este año, en agosto cuando le hicimos la prueba, el resultado ha dado negativo. Seguramente él ha sido picado por el flebotomo (hay miles aquí donde vivimos) pero su sistema inmunitario se ha encargado de eliminar el parásito de su cuerpo e impedir el desarrollo de la infección. La vacunación preventiva será una ayuda adicional a su sistema inmunitario.

Samba, no ha tenido la misma suerte en 2012, la hemos diagnosticado a principios de primavera. Un día nos dimos cuenta de que Buko (el glotón) comía su pienso y luego robaba lo que le quedaba a Samba (que siempre come lentamente), no sabemos cuánto tiempo lo llevaba haciendo, pero obviamente Samba estaba comiendo menos de lo que necesitaba. Por esta misma época, Samba paró de comer del todo, el mismo día que nos dimos cuenta de que no quería comer la llevamos al veterinario que le hizo la prueba para la erlichia y leishmaniosis y la pobrecita dio positivo para ambas. Mi teoría es que esta temporada que estuvo mal nutrida, sus defensas bajaron y las dos enfermedades se aprovecharon. Ahora ya está super sana otra vez.

ENLACES DE INTERÉS

Buko y Samba disfrutan del jardín