La dinerosis (dinero+psicosis)

V

Mírate bien en el espejo y pregúntate si sufres de dinerosis. La dinerosis es una enfermedad relacionada con el dinero: las que la sufren quieren recibir todo gratuitamente y solo quieren dar algo a cambio de dinero. Si al leer esto, has pensado “¡Claro!”, ya estás diagnosticada: tienes una afección grave.

 

Hay varios grados de dinerosis: en un grado leve el sujeto simplemente ha seguido la corriente sin reflexionar sobre lo que hacía; en los casos más graves la persona justificará su actitud por todos los medios, normalmente poniéndose como una víctima de un sistema cruel o se verá como un Robin Hood digital.

Justo aquí está el desencadenante de la enfermedad: hubo un tiempo en el que grandes empresas (discográficas, distribuidoras de cine, empresas de software, etc.) abusaban de su posición privilegiada para clavarnos el cuchillo con precios absurdamente altos.

El problema es que la dinerosis hace que la enferma ponga el gran monopolio, las grandes corporaciones, la pequeña empresa y la pringada de turno en el mismo saco. Y no es así.

Otro fenómeno que hace la situación más confusa es la profusión de blogs, videos de YouTube y softwares totalmente gratuitos. Y esto no es una crítica: está muy bien que personas con un trabajo, tiempo y criterio produzcan contenidos totalmente gratuitos.

Pero entre un extremo y otro, empieza a surgir un nuevo colectivo que produce contenidos y servicios que no son gratuitos pero que tampoco tienen precios absurdos. El abanico de opciones de pago es amplio: donaciones, pago a la voluntad, precio mínimo, crowdfunding (financiación colectiva), etc. En resumen se trata de recibir una remuneración por un trabajo, que, si lo estás consumiendo significa que te ha sido útil.

Y así llegamos a la cura de la dinerosis: en una relación saludable con el dinero las cosas tienen un precio justo. Tanto si eres proveedor como si eres consumidor.

La próxima vez que vayas a escuchar tu banda favorita acércate a su página en bandcamp y compra tu canción preferida por 0,74€. Y si has visto un video guapo en YouTube mira si el autor del vídeo tiene un proyecto en crowdfunding y participa con 2€. O cuando descargues un software gratuito haz clic en el botón de donaciones y dona lo que te parezca oportuno. Verás que no te hará más pobre y te sentirás como un micro-mecenas.