I want to believe (Yo quiero creer) y la ineficacia de la dryer ball

En Expediente X (X-files) el agente Mulder tenía un poster en su sala que decía “Yo quiero creer” (I want to believe) que expresaba su convicción de que los alienígenas existían y que él buscaba pruebas de ello.

Conmigo y la ecología ocurre algo similar: quiero creer en la eficacia de los productos verdes y de las empresas ecológicas. De hecho puedo decir que tengo una pre-disposición a evaluarlos positivamente. Pero como todo en la vida hay que separar el trigo de la paja.

La ecología, el respeto al medio ambiente y la búsqueda de justicia social, son directrices clarísimas que deben guiar nuestras decisiones, pero aquí también nos encontraremos con los oportunistas de turno, buscando aprovecharse de la “moda” verde, entre estos oportunistas grandes empresas que ahora anuncian todo como verde y ecológico, muchas de ellas sin realmente aportar cambios significativos a sus productos. También nos encontremos con los productos milagro, que ya sea por ineficacia o por mala fe, no tienen efectividad alguna.

¿Qué hacer? Pues ser fiel a nuestros valores y tener criterio. Una vez u otra, nos meterán un gol y nos quedaremos con cara de tontos, pero ¿qué más da? ¿Quién pretende saberlo todo? Yo desde luego que no.

La semana pasada compré las dryer balls (la eco-bola de secado): dos bolas de goma de unos 5 centímetros de diámetro que añades a la secadora para, según el fabricante, suavizar la ropa y reducir el tiempo de secado en hasta un 25%.

Hoy hice la prueba, hice 2 veces la misma colada: las mismas ropas y el mismo programa en la lavadora (lavado rápido, 30 grados y centrifugado de 1.000 rpm). La primera vez añadí las dryer balls, y el ciclo duró 74 minutos. La segunda vez hice el secado sin las dryer balls con el resultado de exactos 74 minutos.  ¡Qué desilusión!

En relación al efecto suavizante, hace tiempo que no uso suavizante, pues ya había observado que daba igual la cantidad de suavizante que echara (la dosis máxima o ninguna gota) que si tendía la colada la ropa siempre quedaba dura como una hoja de papel y, si la ponía en la secadora incluso sin suavizante la ropa salía suave.

Mi experimento es doméstico, pero en mi opinión contundente. Por lo que, en lo que se refiere a la dryer ball, mi recomendación es NO LA COMPRES.  Yo seguiré informándome, haciendo mis experimentos y compartiendo el aprendizaje aquí en este blog.