Foie Gras – Consuma con Moderación

El foie-gras es un alimento exquisito del cual soy gran aficionada. En los últimos años su precio se ha rebajado considerablemente y podemos encontrarlo a un precio asequible en varios supermercados. Pero después de descubrir las brutalidades que se hacen a los patos y ocas (ganso doméstico) para conseguir este producto he decidido reducir su consumo a ocasiones muy especiales, como máximo 3 veces al año.

Cuenta la historia que esta delicatessen fue descubierta por los judíos, mientras buscaban un sustituto para la grasa de cerdo. Estos animales de manera natural almacenan grasa en el hígado como reserva energética en el período previo a la migración. El “gavage” o alimentación forzada fue inventada para poder disponer del foie-gras durante todo el año y así poder saciar los deseos del faraón de quién los judíos (hebreos) eran siervos.

Alimentación forzada ya no suena bien, aún peor es el proceso de producción industrial del foie-gras. Es extremadamente cruel: el animal vive enjaulado sin apenas poder moverse, le introducen un tubo cuello abajo y bombean el maíz, varias veces al día durante los meses de engorde. Todo para mejorar la productividad y el lucro, por supuesto.

Pero no todo son lágrimas: hay progresos en la producción ética de foie-gras, en wikipedia he encontrado una lista de países en los que la alimentación forzada está prohibida, no he podido contrastarla con otras fuentes. Los países son: Argentina, Austria (en 6 de las 9 provincias), República Checa, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Irlanda, Israel, Italia, Luxemburgo, Noruega, Polonia, Suecia, Suiza, Holanda y Reino Unido.

Además, aquí en España he encontrado una empresa de producción totalmente  ética en la que los animales son creados en libertad y comen cuándo quieren. El precio es bien salado, pero los caprichos suelen ser caros.

En este primer video de Antena 3 podrás ver los gansos de la Patería de Sousa (ecológica) andando libremente por la dehesa. se intercalan algunas imágenes de las granjas tradicionales con los animales confinados en grandes naves o en pequeños cercados.

 

Atención: Este vídeo es moderado, comparado con las barbaridades que se ven en las granjas chinas, aún así puede herir su sensibilidad. En él se ve como la oca es inmovilizada, luego se introduce un tubo de unos 20 centímetros garganta abajo, se inmoviliza su cabeza para que no se aleje del tubo y se le llena de maíz.


 

Si quieres actuar, firma el manifiesto contra el “Gavage” aquí.