En imágenes: Seguimiento por satélite de tiburones tigre

Investigadores de la Universidad de Miami, Florida, han completado el primer estudio para averiguar el impacto del eco-turismo en los tiburones tigre usando seguimiento por satélite.

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Hay un exacerbado debate en la comunidad conservacionista sobre si las empresas que ofrecen nadar con tiburones podrían estar dañando las poblaciones.

Entre los turistas hay una doble percepción acerca de los tiburones que son temidos por unos y venerado por otros.Los turistas que buscan un encuentro cercano visitan las Bahamas durante todo el año para bucear con los tiburones, haciendo que esta área sea conocida como Tiger Beach (en referencia al tiburón tigre).

Los científicos han marcado las aletas de tiburones en las Bahamas para hacer un seguimiento vía satélite y supervisar como la presencia de los turistas les afecta.

También se ha marcado un grupo de tiburones que no suele tener contacto con humanos en Florida para establecer un punto de comparación.

Los hallazgos fueron publicados en la revista “Ecology Funcional”.”Se requiere una tremenda coordinación y confianza entre nuestro equipo para mantener la seguridad y el bienestar del hombre y del tiburón”, dijo el Dr. Neil Hammerschlag, uno de los ecologistas que participan en el estudio. “Lo más importante es conseguir que el tiburón sea marcado, y siga nadando feliz y saludable.”

El equipo pensaba que las rutas de los tiburones tigre de las Bahamas estarían restringidas, ya que son “artificialmente” atraidos a la zona por carcasas proporcionadas por las empresas de buceo. Sin embargo, se sorprendieron al enterarse de que los animales, en realidad, ocupaban una superficie de más de 8,500 kilómetros cuadrados: cinco veces más grandes que los tiburones de la Florida.

Los investigadores también descubrieron nueva información acerca de los tiburones: “Hemos descubierto que los tiburones tigre hacen rutas de larga distancia de hasta 3.500 kilómetros en aguas abiertas del Atlántico”, dijo el Dr. Hammerschlag, quien sugirió que los tiburones nadan en las aguas ricas de la Corriente del Golfo para alimentarse.

“A pesar de que los buzos atraigan a los tiburones tigre de manera artificial, nuestras investigaciones sugieren que esto no tiene impacto a largo plazo en sus rutas”, dijo el Dr. Hammerschlag. “Teniendo en cuenta los beneficios económicos y de conservación propiciados por el eco-turismo de tiburones, se sugiere que las autoridades no deben impedir el turismo responsable de buceo con tiburones.”

Este artículo es una traducción del original de la BBC Nature.