Desastre Ecológico en una Planta de Aluminio en Hungría

Como tantas otras personas en España, y en el mundo, me siento perpleja e indignada con el accidente que ha ocurrido con la fábrica de aluminios MAL en Hungría. He leído una infinidad de noticias en varios medios de comunicación y los enlaces de los que me parecieron más interesantes están al final de este artículo, incluyen vídeos, fotos y noticias.

En este artículo me gustaría hacer una fotografía de toda la situación y no de este incidente aisladamente.
¿Qué ha ocurrido?
El lunes, 4 de octubre, una ruptura en el depósito de vertidos químicos de la fábrica de aluminios MAL Zrt provocó un río de lodo que arrasó el pueblo de Kolontar, entre otros, y amenaza contaminar el Danubio. Este residuo tóxico es el resultado del proceso que extrae aluminio de la bauxita y queda almacenado en balsas, indefinidamente, pues inertizarlo (hacer que no sea peligroso) es un proceso demasiado caro. El lodo está compuesto de sosa cáustica, óxidos de hierro, titanio, plomo e hidróxido de aluminio y además tiene un PH muy alto, lo que esteriliza la tierra y el agua. El PH es lo que causa la muerte de los peces en los ríos, la sosa caústica en contacto con la piel provoca quemaduras y es la responsable de las cuatro muertes iniciales y los metales pesados son cancerígenos y mutagénicos.

No es un panorama nada bonito y se me ocurren varias preguntas:

¿Qué causó la ruptura?
Se están averiguando las causas de la fuga. Varias organizaciones acusan a la empresa de negligencia en el mantenimiento de la balsa y la empresa lo atribuye a las fuertes lluvias que habían caído en los días anteriores, también se habla de error humano. Las investigaciones averiguarán las causas reales pero, ahora mismo, en cualquier parte del mundo, en cualquier tipo de indústria puede ocurrir un accidente por “ahorro” en el mantenimiento o por eventos climatológicos.

El ahorro sin límites en tareas de mantenimiento está en el orden del día de todas empresas privadas. El argumento siempre es el mismo: hay que recortar los costes para aumentar los beneficios y atraer al inversor. Los beneficios y el riesgo aumentan proporcionalmente. Infelizmente los beneficios se reparten entre los ricos y el riesgo se reparte entre todos.

Por su vez, el cambio climático enseña su cara un día sí y el otro también en forma de records de temperatura, deshielo, tormentas, lluvias e inundaciones. Situaciones extremas para la cuales la infra-estructura de inúmeras obras no está preparada. 


¿Por qué 1 millón de metros cúbicos de este vertido tan tóxico estaban almacenados? ¿Por qué en España hay 700 balsas similares a esta? 
Miguel Ferrer, investigador del CSIC, presidente de la Fundación Migres y ex dirigente de la Estación Biológica de Doñana, comenta que los costes para inertizar (transformar en residuos no peligrosos) son muy altos y las industrias prefieren simplemente almacenar este residuo. La pregunta es: ¿muy alto para quién? Un economista explicaría que si la empresa tiene costes altos, los productos cuestan más caro y el consumidor tiene que comprar menos. Y yo me pregunto ¿Cuál es el problema de consumir menos? Creo que es preferible consumir menos, con más calidad y preservando la seguridad del medio ambiente y de las personas.

¿Qué productos usan aluminio?
Me puse a investigar y en la propia página de MAL se explica la utilidad del aluminio. Entre sus usos están las zeolitas usadas en detergentes y suavizantes para el lavado de la ropa, cristales, cerámicas, refractarios,  luces de LEDS, semi-conductores, equipamientos para ordenadores, dispositivos para móviles, sustancias anti inflamables, etc.  Mirando la lista, uno llega a la conclusión de que el aluminio es una material prima con demanda en el mercado y que la fábrica debería ser lucrativa, y por esta razón es inadimisible que ahorre en costes de mantenimiento hasta el punto de provocar un accidente de estas proporciones.

¿Quién pagará por esto?
Otra vez pagarán los ciudadanos de a pie, estos que tienen un trabajo asalariado y pagan impuestos. Es decir con dinero público y de la Unión Europea.

¿Qué puedo hacer para que no vuelvan a pasar accidentes como este?
Hay mucho que hacer, es un largo camino que se hace pasito a pasito. Todavía no he visto una plataforma que recoja firmas relacionadas a este accidente, pero hay organizaciones grandes y serias que siempre están al pie de cañon en estas cuestiones como Greenpeace y World Wild Foundation. Puedes apoyarles visitando y participando en sus webs y blogs y también haciendo una porte financeiro.

También debemos practicar el consumo consciente. Las industrias no existen solo para hacer desastres ecológicos, las industrias existen porque nosotros, los consumidores, estamos ávidos por comprar su producción. En esta sociedad capitalista y consumista, apenas sabemos nada sobre lo compramos y llegamos al extremo de comprar por comprar, por las ganas de estrenar algo nuevo, deliberadamente compramos productos de peor calidad para poder tirarlos rápidamente a la basura y sustituirlos por algo nuevo. Esta mentalidad tiene que cambiar, no se trata de morirse de hambre o llevar una vida gris y austera, pero hay que ser consciente, moderar el consumo y descubrir el color y la alegría en muchas otras actividades.

Finalmente hay que pensar qué futuro deseamos y es necesario tener una voz fuerte y unísona que represente nuestros deseos e investigue como hacerlos realidad. Para mí estas voces son las de Greenpeace, Intermón-Oxfam y nef (New Economics Foundation – una fundación de Reino Unido que propone una economía en la que la gente y el medio ambiente vengan en primer lugar.

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