Bella por fuera, sana por dentro

Cuando una persona se compra un cosmético piensa en su higiene, cuidado personal y apariencia; jamás piensa que estos productos pueden hacerl enfermar. Infelizmente, la seguridad de los ingredientes usados en los cosméticos no está garantizada. En este artículo explicaré qué ocurre y porque, además de mostrar como 2 organizaciones clasifican a 3 grandes multinacionales fabricantes de productos de cuidado personal.

NO SE PUEDE AFIRMAR

Hace tiempo que se prohibe el uso de sustancias tóxicas cuya relación de causa-efecto es fácil de identificar. Por ejemplo, el formaldehido (que tiene la función de matar los hongos) está restringido en la cosmética pues provoca cáncer.

Mucho más complicado es analizar sustancias que tardan mucho tiempo en provocar enfermedades, o cuya peligrosidad depende de su interacción con otras sustancias presentes en nuestro día a día. Realizar todas las investigaciones necesarias es caro, complejo y demorado, de manera que dichas sustancias terminan en los productos cosméticos, de manera totalmente legal porque no se puede afirmar que sean perjudiciales (aunque igualmente no se pueda afirmar que sean seguras).

MILES DE SUSTANCIAS

Considerando todos los aditivos (alimenticios, cosméticos, etc.), actualmente, producimos 400 millones de toneladas de sustancias químicas de 10 mil variedades distintas y no hay datos básicos de toxicidad en 85% del volumen total de las sustancias químicas producidas a gran escala.

INNOVAR A CUALQUIER PRECIO

En la página web de Consumo de la Unión Europea encontrarnos la siguiente introducción sobre los cosméticos:

Hoy en día, el mercado de los cosméticos se caracteriza por su marcado carácter innovador, con nuevas paletas de colores, tratamientos particulares para tipos específicos de piel, y fórmulas únicas para el tratamiento de distintas necesidades. El ciclo de vida de la mayoría de los productos cosméticos no suele llegar a los cinco años y los fabricantes reformulan un 25 % de sus productos cada año. Los fabricantes necesitan mejorar constantemente sus productos para poder mantenerse a la cabeza de un mercado muy competitivo, donde los consumidores esperan cada vez más productos donde elegir y una mayor eficacia de los mismos

Este párrafo describe a la perfección la realidad de la industria cosmética y de los consumidores. La realidad a la que hemos llegado y que debemos cambiar.

La innovación empezó como una estrategia de diferenciación entre las marcas. Para que funcionase el consumidor  debería creer en ella y esto se ha logrado bombardeándonos con anuncios, artículos en revistas y promociones  en los que se exalta el valor de la innovación. Novedad, lanzamiento, nueva tecnología, tecnología exclusiva, micro-esferas, pigmentos ultra-resistentes,  nano partículas… No tenemos ni idea de que son de hecho, o de los beneficios reales y riesgos que conllevan, pero es irresistible comprarlos.

BORRÓN Y CUENTA NUEVA

Perpetuar este modelo no es una alternativa.  Tenemos que olvidarnos del “nuevo, bonito y barato” y empezar a valorar el “sano, ético y sostenible”.  Cambiar de modelo es difícil, las empresas y los consumidores no están en perfecta sintonía, hay que disminuir la producción de sustancias químicas y aumentar la producción de otras más naturales para que las sustituyan, pero desde luego no es imposible.

En lo que se refiere a la comunicación entre marcas y consumidores, debería de ser más transparente y honesta: deberían contarnos que sustancias ponen en nuestro cuerpo y que compromisos tienen con sus trabajadores, proveedores,  la sociedad y el medio ambiente.

En este aspecto me gustaría congratular a Unilever, que ha colocado un enlace en el que es posible consultar la formulación de todos sus productos.  En las otras 2 empresas analizadas he buscado pero no he encontrado las formulas, solo sus promesas sobre los beneficios de sus productos.

En los enlaces abajo se puede apreciar la diferencia entre transparencia y manipulación.

GOOD GUIDE Y SKIN DEEP DATABASE

He buscado la clasificación de 3 grandes empresas de productos para el cuidado personal en la base de dato Skin Deep del Environmental Working Group (EWG) y en la guía Good Guide.

El Skin Deep evalúa solamente la seguridad del producto y tiene en cuenta las sustancias polémicas, es decir, sustancias sobre las cuales se sospecha de que pueden producir enfermedades u ofrecer riesgo a la salud aunque no existan evidencias indiscutibles y falte consenso en la comunidad científica.

La Good Guide  evalúa la seguridad de las sustancias  y también los compromisos sociales y ambientales de las empresas. En lo que se refiere a la seguridad para la salud el Good Guide no considera las sustancias polémicas.

Importante: el estudio se refiere a formulaciones vigentes en Estados Unidos, infelizmente no he encontrado los mismos estudios en Europa. La legislación europea suele ser más restrictiva que la de Estados Unidos, es decir, es probable que los productos europeas sean más seguros que sus equivalentes en Estados Unidos.

LAS EMPRESAS EN ESPAÑA

Unilever es propietaria de las siguientes marcas: Axe, Dove, Ponds, Rexona, Signal, Timotei, TRESemmé.

Procter & Gamble es propietaria de las siguientes marcas: HS, Herbal Essences, Pantene, Kolestint, Max Factor, Olay, Gillette, Boss, Dolce y Gabana, Dunhill, Hugo Boss, Lacoste, Gucci, Rochas.

L’Oréal es propietaria de la siguientes marcas:  L’Oréal, Garnier, Maybeline, Kérastase, Lancôme, Biotherm, Helena Rubinstein, Kiehl’s, Giorgio Armani, Ralph Laureen, Cacharel, Viktor & Rolf, Diesel, YSL Beauté, Vicky, La Roche Posay, Innéov, Skinceuticals, Sanoflore, Roger&Gallet, The Body Shop.

LOS RESULTADOS

Según Skin Deep la empresa que usa menos productos peligrosos es Unilever (11% de sus productos tienen al menos un producto de alta peligrosidad), seguida de Procter & Gamble (24%), y por último L’Oréal (36%).

Si miramos por tipo de riesgo relacionado, Unilever tiene los menores riesgos en relación a Cáncer y a problemas reproductivos y de desarrollo. Pero ofrece más riesgos de alergias e inmunotoxicidad.

La guía Good Guide, clasifica las empresas en 5 tramos: 0-1 (peor clasificación), 2-4,5-6, 7-8, 10 (mejor clasificación). La clasificación de todas las empresas ronda a la nota 6, que se aplica a empresas que en el promedio tienen productos que contienen 4 o más ingredientes que representan un bajo nivel de preocupación para la salud.

Todos los datos fueron consultados el día 4 de febrero de 2012.

CÓMO COMPRAR SANO

Cuando hablo de este tema, mucha gente se agobia y les parece una tarea gigante, pero es bastante más sencillo de lo que parece. Al principio hace falta dedicarse a mirar los etiquetados de los productos, pero una vez que hayas elegido tu champú, gel de ducha, crema hidratante, etc, solo tendrás que mantenerte fiel a tu marca y hacer una revisión de la etiqueta una vez al año.

Además de fijarte en la evaluación de Skindeep y Good Guide, puedes seguir los siguientes pasos:

  1. Busque formulas sencillas (que no tengan una lista infinita de ingredientes)
  2. Ignore las promesas de los rótulos, mire siempre la lista de ingredientes.
  3. La lista está ordenada de los productos que se encuentran en mayor cantidad a los que se encuentran en menor cantidad.
  4. Las sustancias que provienen realmente de vegetales tienen su nombre escrito en latín (por ejemplo:  Helianthus Annus es girasol).

Sustancias a evitar:

  • Todos los terminados en “paraben” o “parabeno”.
  • 2-Bromo-2-nitropropane-1
  • 3-diol
  • Aminophenol
  • Benzalkonium chloride
  • BHA o butylated hydroxyanisole
  • Bronopol
  • Ceteareth
  • Diaminobenzene
  • DMDM hydantoin
  • Formaldehyde
  • Hydroquinone
  • Methylisothiazolinone
  • Methylchloroisothiazolinone
  • Oxybenzone
  • PEG
  • Phenylenediamine
  • Phthalates
  • Polyethylene
  • Resorcinol
  • Triclocarban
  • Triclosan