Ácido Fólico

Recientemente una amiga que está embarazada me preguntó sobre el ácido fólico y estuve investigando el tema.  Su nombre cuando está presente en los alimentos es folato y en forma de suplemento vitamínico se llama ácido fólico. Me referiré siempre como ácido fólico para simplificar.

Pertenece al grupo de las vitaminas B y es fundamental para nuestra salud, su carencia provoca anemias, trastornos digestivos e intestinales. (continúa después de la publicidad ⇓)

La importancia del ácido fólico en el embarazo

Según la FAO (Organización para la Alimentación y Agricultura de las Naciones Unidas) las mujeres embarazadas deben ingerir diariamente 600 micro gramos de ácido fólico al menos un mes antes de quedarse embarazadas y durante todo el embarazo (especialmente el primer mes) para prevenir anomalías congénitas como la espina bífida o la anencefalia, tipos de mal formaciones del tubo neural.

¿Es necesario tomar suplementos?

Se recomienda un suplemento de 400 micro gramos de ácido fólico al día para mujeres embarazadas, esta cantidad, más los folatos (ácido fólico en su forma natural) presentes en los alimentos garantizarían la ingesta recomendada de 600 micro gramos. Según el Medline (servicio de la Biblioteca Nacional de Salud de Estados Unidos) una dieta sana y equilibrada debería aportar la cantidad necesaria de ácido fólico. Por otro lado, en la web de la Federación Española de Asociaciones de Espina Bífida e Hidrocefalia (FEBHI) afirman que la dieta normal aporta como mucho 200 microgramos y por esta razón las mujeres en edad fértil deberían tomar suplementos de ácido fólico. Otro punto de divergencia se refiere al período en que el ácido fólico es más importante durante el embarazo. El Children’s Hospital de Central California afirma que el ácido fólico es especialmente beneficioso en los 28 días posteriores a la concepción, período en el que ocurre la mayor parte de las malformaciones del tubo neural. La FEBHI recomienda la ingesta de ácido fólico de 3 a 6 meses antes del embarazo y durante los 3 primeros meses del mismo.

Me gustaría hacer una gráfica relacionando los casos de malformaciones del tubo neural y el momento en que se empieza a prescribir los suplementos de ácido fólico, pero no he encontrado información disponible.

Fuentes de ácido fólico

El ácido fólico es común en varios tipos de alimentos. Principalmente en granos integrales, verduras de hojas verdes, habas, frutas, nueces, etc. Los alimentos que más aportan ácido fólico a la dieta están en el cuadro abajo. Las cocciones largas, recalentamientos y almacenamiento de la comida a temperatura ambiente causan el deterioro de ácido fólico. Para garantizar el máximo aporte de ácido fólico deberíamos comer frutas y verduras sin cocinar, cocinar al vapor y guardar los platos cocinados en nevera.

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Riesgos de tomar ácido fólico en exceso

El ácido fólico es una vitamina hidrosoluble, de manera que su exceso se elimina en la orina. Aún así un exceso de ácido fólico en la dieta diaria podría enmascarar la anemia perniciosa, pero según La Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, esto pasaría en una ingesta superior a 1000 microgramos, cantidad improbable.

Ácido fólico en los países pobres

El problema es más críticos en los países en desarrollo, en los que hay carencia de alimentos, falta de acceso a asistencia sanitaria y controles medio ambientales más relajados. Por ejemplo, mientras que la prevalencia de defectos del tubo neural (espina bífida y anencefalia) en España es de 8-10 casos para cada 10.000 (diez mil) nacimientos, en India puede variar según la región entre 1-18 casos por cada 1.000 (mil). Observación: en el artículo de la Organización Mundial de la Salud, comparan EUA, India y China. Se equivocan al indicar una prevalencia de 1/1.000 en EUA, el dato correcto es  1/10.000. Este índice no era coherente con los comentarios que se hacían en el mismo artículo de la OMS. Mirando en otras webs pude confirmar la prevalencia en EUA e Índia.

Conclusiones

A mí, personalmente, no me gusta tomar medicaciones y suplementos “por si acaso”. De todas maneras si tuviera planes de quedarme embarazada visitaría un nutricionista para evaluar mi dieta diaria y decidir de manera informada si necesito o no tomar suplementos.