La milagrosa dieta del pH – parte 1

Dieta pH OPTDefinitivamente, esta dieta no será la próxima dieta milagrosa de moda. Pese a que sus promesas son atractivas: adelgazar, ganar salud, rejuvenecer, etc., seguirla es un calvario. Aun así hay una serie de ideas muy interesantes que vale la pena conocer y poner en práctica.

 

EL ARGUMENTO PRINCIPAL

La milagrosa dieta del pH, ediciones Obelisco, está escrita por Robert O. Young, licenciado en microbiología celular y por su mujer Shelley Redford Young. El argumento principal del libro es el de que el pH ideal de la sangre es ligeramente alcalino, mientras que nuestra alimentación es predominantemente acidificante (produce ácidos), esto genera un ambiente ácido y, a la larga, genera sobrepeso, fatiga, alergias, enfermedades crónicas, etc. Para corregir el rumbo necesitamos llevar una alimentación predominantemente alcalina.

 

¿QUIÉN ES EL DR. ROBERT O. YOUNG?

Escuché el nombre del dr. Robert O. Young en un documental sobre alimentación, la verdad es que veo tantos que no me acuerdo en cuál de ellos, ya había oído algo sobre la importancia de alimentos que alcalinizan la sangre y me interesé por el tema, buscando en youtube encontré una entrevista muy interesante y decidí comprar el libro. Aquí tenéis el video de la entrevista está en inglés sin subtítulos.

Robert Young youtube OPT

MENTE ABIERTA Y SENTIDO CRÍTICO

Cuando empecé a leer el libro y a investigar sobre el autor tuve ganas de dejar de leerlo: tiene testimonios artificiales que parecen salidos de una agencia publicitaria,  tintes espirituales mezclados con un tono excesivamente motivador, el dr. Robert Young comercializa varios de los productos que recomienda en su dieta, hay teorías que contradicen el conocimiento actual y en 2008, y, en una nota de prensa el dr. Robert Young narraba la cura del cáncer de Kim Tinkham, que rechazó el tratamiento convencional para tratarse con la dieta del pH, Kim falleció de cáncer en 2010.

Dicho todo esto: los testimonios artificiales y el rollo espiritual-motivador hacen parte del mundo editorial estadounidense, en relación a los productos que vende lo incoherente sería que vendiera lo contrario de lo que defiende en su dieta, sobre las teorías poco convencionales hay que decir que el conocimiento está en constante evolución y finalmente sobre el caso de Kim Tinkham, la verdad es que el tratamiento convencional también pierde varias batallas contra el cáncer.

Lo que intento decir es que hay que leerlo con la mente abierta, pero con sentido crítico, de hecho así es como hay que leer cualquier texto. Hay que contrastar la información con otras teorías y aplicar con precaución las ideas más radicales.

 EL PH

El pH en de nuestra sangre debe mantenerse en 7,365 y esto es tan importante para nuestra salud como que nuestra temperatura tiene que mantenerse en 37º.

El pH va desde el 0 hasta el 14. En esta escala el 0 es el valor más ácido y el 14 el valor más básico,  o alcalino, mientras que el 7 es neutro. Esta escala es logarítmica, esto significa que una sustancia con pH 5 es diez veces más ácido que una sustancia con pH 6, o dicho de otra forma, que una pequeña variación en el número significa una gran variación en el pH.

La manera más fácil de supervisar nuestra acidez en casa es a través del pH de la orina, el pH ideal es de 7,2. El pH de la primera orina de la mañana refleja tu alimentación en las últimas 24 horas. Yo vengo midiendo la mía, normalmente después de un día comiendo muchos dulces, carnes y lácteos el resultado es un 6 (ácido), un día equilibrado es un 7 (neutro) y en una ocasión después comer muchísima verdura conseguí un 8 (alcalino). Hay tiras de papel que cambian de color según el pH, solo se miden los enteros (6, 7, 8, etc.) pero no los decimales (ejemplo: 7,2). Yo uso las de medir el pH de la cerveza casera (alrededor de 10€), las tiras de farmacia son muy caras (30€) y los medidores digitales son carísimos (mínimo 100€).

 

LA SANGRE Y EL PH

Hay varias maneras de generar ácidos dentro de nuestro cuerpo: varios alimentos son acidificantes, el subproducto de nuestras reacciones metabólicas son ácidos; las bacterias, hongos y mohos que viven en nuestro cuerpo producen ácidos (y lo que es peor se proliferan excesivamente en un ambiente ácido), también el medio ambiente y nuestro estado emocional puede aumentar la cantidad de ácidos en nuestro cuerpo.
Por otro lado los mecanismos para expulsar el exceso de ácidos son la respiración, el sudor, la orina y las heces. Ahora bien, cuando estos mecanismos no son suficientes para eliminar los ácidos de la sangre y mantener su pH en el nivel correcto empiezan a ocurrir una serie de reacciones bioquímicas que son perjudiciales para nuestra salud. Un ejemplo es generar más tejido adiposo (grasa) para almacenar los ácidos que nuestro cuerpo no ha podido expeler.

Todas estas reacciones bioquímicas ocurren a diario, por ejemplo, la carne es muy acidificante y para hacer frente a su digestión nuestro cuerpo roba calcio y sodio de nuestros huesos para volver a restaurar el equilibrio del pH.

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